La situación es la siguiente: Thom Yorke aún no inicia la gira con Atoms for Peace cuando recibe un llamado del actor Daniel Craig… ¿El mismo de James Bond y La chica del dragón tatuado? Sí, el mismo. La extensa conversación telefónica comienza de la siguiente manera:

 

Daniel Craig: Nunca entrevisté a nadie antes, así que si pregunto alguna estupidez, solo dime que me vaya a la mierda.
Thom Yorke: OK, seguro (risas) Estás en las afueras de Nueva York, ¿no?
DC: Sí, estoy al norte de Nueva York pasando el fin de semana. ¿Tú estás en Los Ángeles?
TY: Sí, ensayando con la banda.
DC: Atoms for Peace.
TY: Sí.
DC: Están a punto de salir de gira. ¿Solo por Estados Unidos o por otros lugares también?
TY: Vamos a Europa primero en realidad. Arrancamos en París. Suena glamoroso, ¿no es cierto?
DC: Leí en alguna parte que con Atoms for Peace solo iban a tocar en lugares más pequeños de los que tocarías con Radiohead. ¿Es cierto?
TY: Bueno, algo así. Es decir, la gente ni siquiera sabe quiénes somos. Ha sido un proceso de construcción extraño porque al no llevar mi nombre, sino otro, la gente no necesariamente hace la conexión, lo cual es un poco raro. Fue un poco como comenzar de nuevo con otra banda y tratar de mostrarle a la gente de qué se trata. Y tampoco puedo explicarlo muy bien porque no somos una banda en realidad. Por eso nos presentamos en lugares pequeños porque no sabíamos exactamente qué respuesta obtendríamos. Algunos lugares son pequeños, otros no.
DC: ¿Están apostando a lo seguro? Porque estoy seguro de que muchísima gente querrá verlos. Sé que yo lo haré. ¿Estás haciendo esto porque sientes que puedes controlarlo más de esta forma? ¿o es solo lo que se siente más natural?
TY: No sé si se siente natural. Es decir, básicamente es una de esas cosas de las que no sé bien qué está pasando – más allá del hecho de haber decidido hacerlo en un principio. Pero no puedes darlo por sentado – y estoy feliz de no haberlo hecho porque es como poner una nueva cara y esperar que la gente todavía te reconozca. Así se siente. Y es una situación extraña el comenzar de nuevo sin la gran bandera de Radiohead detrás, lo que garantiza este nivel exagerado de control. Se siente bien salir de eso, pero también es algo difícil de llevar.

 

DC: Dejando de lado el plano colaborativo de todo – y, supongo, todas las cosas hermosas que trae el tocar con gente nueva – ¿hay algo dentro tuyo que quiere probar otras cosas porque sientes que necesitas hacer eso para seguir siendo creativo y seguir avanzando?
TY: Totalmente. Es decir, trata de verlo así: básicamente, he estado tocando y componiendo música con la misma gente desde que tenía 16 años.
DC: No puedo imaginarlo en realidad, pero puedo intelectualizarlo y pensar en lo que eso trae aparejado.
TY: Y somos todos varones y fuimos a una escuela de varones … (risas)

 

DC: ¿Cómo diste con la música? Sé como dí con la actuación; de repente apareció en mi vida y supe que era lo único que quería hacer.
TY: ¿Cómo diste con la actuación?
DC: Crecí cerca de Liverpool, donde había una movida importante teatral, así que íbamos mucho al teatro. Mi mamá conocía directores, actores y gente del medio, por lo que solía pasar tiempo con esa gente. Eso fue muy informativo porque pude ver el trabajo que implica y cómo funciona todo. Creo que internalicé todo eso. Luego cumplí 16 y supe que quería hacerlo. Pero eso fue en Liverpool a principios de los 80, por lo que todo estaba bastante desvalorizado. Afortunadamente, tengo una madre que estaba preparada para darme una patada y decirme “tienes que ir y hacerlo!” Pero, para ti, en términos musicales y de reunirte con los chicos, ¿fue algo evidente inmediatamente? ¿o fue algo que llevó un tiempo?
TY: Pues, me pasó algo similar, de cierta forma, en el hecho de que apenas dí con la música, supe que era lo que quería hacer.
DC: ¿La música era parte de tu familia?
TY: No, no. Mis pobres padres no la entenderían en absoluto. Ahora sí …
DC: Recién ahora.
TY: Sí, la semana pasada (risas). No podía leer música o cosas así, pero sabía que era algo que me llamaba la atención. El primer maestro que conocí cuando estaba en la escuela a los 11 años fue el tipo que administraba el departamento de Música.
DC: Esto fue en Abingdon. ¿Era bueno el departamento musical en Abingdon?
TY: Sí. Básicamente, me escondía en el departamento de música todo el tiempo que estuve allí. El resto del sistema educativo – y esto lo veo con mi hijo ahora – estaba diseñado de una forma diferente a como estaba diseñado yo. Constantemente me metía en problemas menores. Por eso me escondía en el departamento de música cuando podía. Era feliz allí porque … ¿recuerdas a Thomas Dolby?
DC: Sí, él también iba a Abingdon, ¿no?
TY: Sí, y una de mis primeras experiencias en el departamento de música fue entrar a uno de los salones y encontrarme a Thomas Dolby, antes de que fuera famoso, con un sintetizador que había construido él mismo. Yo pensé “quiero esto en mi vida”.

 

DC: Los Beatles eran obviamente grandes en Liverpool, pero con la tradición de bandas como Los Beatles o los Animals, la escena musical en el noroeste y el noreste de Inglaterra era considerada un escape. La música era vista como una forma de éxito, pero también de escape de algo. ¿La rebelión fue parte de lo que te atrajo a la música? ¿o fue solo este sentimiento intenso de saber que era lo que querías hacer?
TY: Oh, definitivamente ambos. O sea, era algo bastante extraño en Oxford en ese momento porque la única banda que tuvo éxito antes, fue una pequeña banda indie llamada Talulah Gosh, y eran todo lo contrario a rebelarse. Usaban impermeables y eran súper correctos y tocaban una música muy extraña. Pero iba a sus shows y era muy violento – mucha gente haciendo mosh y peleando. Y esta pequeñísima banda indie en el escenario … no era algo que gritaba “tenemos que salir de aquí”.

 

DC: Considerando lo que fueron los 80, ¿crees que había una sensación en toda Inglaterra en ese momento – eso de hacer mosh y ser aplastado? O sea, recuerdo hacerlo y me parecía lo más emocionante del mundo. No importaba en realidad qué tan buena era la banda – mientras puedan mantener un ritmo, uno estaba preparado para saltar y golpear a todos.
TY: Sí, se trataba de simplemente desaparecer sin avisar durante el fin de semana, solo irte sin decirle a nadie dónde estabas y encontrarte en estas situaciones bizarras – las que estoy seguro tendré que pasar con mis hijos. Pero para mí, en realidad, muchas veces era un dolor de cabeza, porque era algo que iba con el territorio y no podías escapar de eso. Algo raro fue el no darme cuenta de que bandas y chicas iban juntos. Fui a una escuela de varones y no me dí cuenta de que muchos chicos se metían en bandas para conseguir chicas. No estaba pensando en eso de la misma forma que los demás.
DC: ¿Fue algo difícil para ti?
TY: (risas) Era un poco geek y no pensaba realmente en eso. Y con Radiohead… había estado en otras bandas y había hecho algunas cosas, pero ellos eran más serios – especialmente Jonny, que era más joven pero era un total prodigio musical. Podía agarrar cualquier instrumento y tocarlo. Él estaba en la banda de mi hermano en ese momento.
DC: ¿Te lo robaste?
TY: Básicamente, sí. (risas) Creo que todavía no hemos hecho las paces por eso.
DC: ¿Cómo comenzaste a interesarte en la totalidad de las cosas? ¿Te gustaban las computadoras cuando eras niño?
TY: Pues, entré tarde a la movida electrónica porque nuestra banda rechazaba mucho de eso. Cuando comenzamos, en el 91 o 92, había algunas cosas interesantes en la escena electrónica en Gran Bretaña – Warp Records lanzaba cosas muy locas. Pero muchas de las mejores cosas en ese momento era música con guitarras, y hacia allí fuimos como banda. Volvimos a las cosas de computadoras luego. Cuando comenzamos, me parecía interesante el hecho de que tenías que ir al estudio, conocer al productor y a la audiencia a través de un vidrio, y ellos te llamaban y decían “¿Puedes hacer eso de nuevo? ¿Puedes probar con otra guitarra?” Siempre me pareció raro porque sentía que debía estar con esa gente, en ese lado del cuarto, haciendo lo que hacían.
DC: No es que querías controlar la situación en absoluto…
TY: No. Era más como decir “¿Quién carajos eres tú?” (risas) Y luego las computadoras llegaron al punto en el que puedes grabar directo en ellas. Cuando eso pasó, graciosamente, pensé “OK, voy a aprender cómo se hace esto porque puedo entender esa parte”. Afortunadamente, estábamos trabajando con nuestro amigo Nigel, con quién todavía trabajamos, y él tenía la misma idea de que los límites eran borrosos. Tú sabes, como músicos somos bastante técnicos también – especialmente Colin y Jonny. Creo que Jonny aprendió en realidad a programar en C++ junto con mi hermano cuando tenía 12, creo. Recuerdo cuando yo entraba al cuarto de mi hermano a la mañana y él estaba leyendo un libro sobre programación. Era una locura. Ese fue el tipo de escuela al que fuimos. Recuerdo que los chicos de la escuela se ponían como locos cuando podían hacer que la computadora imprima la palabra “pis” o algo así.

 

DC: Teníamos computación en la escuela, pero no llegamos mucho más allá (risas) Supongo que algo que siempre me fascinó es el hecho de ser una banda, querer comenzar a grabar, conseguir un sello y un productor, y luego está esa presión de salir y realmente esforzarte. ¿Es eso algo totalmente necesario – particularmente con el material nuevo, que tienes que salir y ponerte frente al público hasta que lo refinas y queda bien?
TY: Pues, era algo extraño, en realidad, porque nos dispersamos para ir a la Universidad; luego volvimos, nos mudamos juntos a una casa y comenzamos a hacer shows; de repente, volvíamos de ensayar o de un show y la contestadora tenía mensajes de agentes de sellos discográficos que querían que firmemos con ellos. Fue algo que sucedió sin que nos diéramos cuenta.
DC: ¿Eso te alegró o tenías tus sospechas? Te pregunto porque sé como me sentí en situaciones en las que de repente parece que todo comienza a andar. Me pongo nervioso y comienzo a preguntarme “¿dónde está yendo esto?” Todavía lo hago.
TY: Inmediatamente tuve sospechas, y pensaba “¿todos entendieron al mismo tiempo?” Porque obviamente es así como funciona, en lugar de pensar “¿quién sabe? quizá después de todo soy brillante”. En lugar de eso, pensaba que no podía confiar en ellos porque obviamente se movían en manada. Pero luego conocí a la gente que manejaba a EMI en Inglaterra en ese momento y fuimos a las oficinas de Parlophone y tenían estos discos de oro de Los Beatles o Queen; entonces pensé que era el lugar al que pertenecíamos…” (risas) También había de Pink Floyd.
DC: ¿Eres un gran fan de Pink Floyd?
TY: No necesariamente de toda su música pero si del hecho de que se les permitía hacer lo que se les ocurriera. Y el tipo que manejaba el sello en ese momento había trabajado con ellos y nos dijo que no esperaba que seamos grandes inmediatamente, pero que tenía un buen presentimiento sobre nosotros, que nos tomáramos nuestro tiempo.
DC: Eso es algo increíblemente bueno para escuchar.
TY: Lo sé. Fue mucho para nosotros. Eventualmente, cambió y se volvió algo horrible y corporativo, en posesión de un idiota. Pero en ese momento …
DC: Había buena gente allí.
TY: Sí. Era algo emocionante. También extraño porque los sellos en esos días eran imperios gigantes.
DC: Todavía controlaban bastante la industria musical.
TY: Sí – y tan a la antigua. Eran dueños de Abbey Road y había departamentos en Abbey Road donde nos permitían quedarnos. Luego, el gerente, llevaba en avión su Daimler – o como sea que se llame su enorme limusina negra – a Los Ángeles para las reuniones.
DC: (risas) Santo Dios
TY: No bromeo. Las cuentas de los gastos …
DC: Los viejos buenos tiempos.
TY: Hombre! Y cuando fuimos nosotros, a Los Ángeles, había gente con cintas para el pelo sospechosas, prostitutas y cocaína … continuaba como si nada hubiera cambiado. Nosotros estábamos estupefactos.
DC: Y pensar en eso, en términos de la industria musical y dónde está ahora y el retroceso que ha experimentado en los últimos 10 años…
TY: El cual, para mí, se merecía.
DC: ¿Crees que es para mejor?
TY: Pues, la única razón por la que los sellos discográficos todavía tenían dinero es porque habían lanzado en un nuevo formato, el CD, todo el material que habían lanzado originalmente en vinilo; podían cobrarte el doble, tocar unos botones y todos lo comprarían. Revendieron toda su música y así hicieron una fortuna. No tenían muchos artistas nuevos porque no invirtieron en ellos. Eramos un … ¿cómo se llama? ¿Anatema?
DC: ¿No es mejor anomalía? Me gusta, sin embargo, anatema. Creo que funciona también.
TY: Pero EMI se había comprometido con nosotros. Tuvimos suerte. Dijeron que nos tomáramos nuestro tiempo. Nos respaldaron cuando lanzamos OK Computer. También cuando lanzamos Kid A, pero creo que en ese momento se estaban comenzando a preocupar (risas) Pero era algo opuesto a lo que sucedía en el resto de la industria. Y luego, en cierto punto, comenzó a sentirse como un lugar feo para estar. Por eso, para mí, no hay pérdida en la industria discográfica porque ya estaba desapareciendo más allá del hecho de que sacaron mucho provecho de los artistas con eso. La industria fílmica es un poco así también, ¿no?
DC: Pues, supongo que en el hecho de que todos han sido atrapados. Es esa locura que todos han estado prediciendo por años que la industria se está digitalizando cada vez más, cómo las cosas están cada vez más al alcance de todos y haciendo planes sobre cómo hacer que funcione. Luego, se dan vuelta y dicen “Oh no!, no vimos venir eso!” Y tú piensas “¿cómo? si lo vienes analizando hace tiempo” No sé si eso se mejorará realmente. Las cosas están cambiando. Tú sabes, tengo suerte. Hago muchas películas geniales que, en términos generales, son exitosas. Pero eso no es la norma. Lo interesante hoy en día es que la industria está tan liberada que cualquiera puede hacer películas. Es decir, si tienes dos Canon 5Ds y el presupuesto, puedes hacer una película, editarla y promocionarla.
TY: Pero entonces, casi como la industria musical, los grandes todavía controla cómo se distribuye el trabajo.
DC: Cosas como iTunes, ¿a eso te refieres?
TY: Creo que sí. Es decir, no puedes ir por encima de ellos ni esquivarlos, por lo que es una situación extraña donde, técnicamente, todos pueden hacer algo.
DC: Pero a menos que puedas distribuirlo y publicitarlo – lo que cuesta dinero … Soy una especie de nerd porque ahora solo escucho cosas en vinilo.
TY: ¿En serio?
DC: Sí. O sea, escucho música en mi auto y tengo conectado mi iPod, pero cada vez que subo el volumen el sonido se distorsiona. Por eso compré un equipo de sonido decente y comencé a comprar vinilos. Es gracioso escuchar un álbum de nuevo, de principio a fin, teniendo que levantarte y darlo vuelta. Creo que tiendo a escuchar menos música de esa manera pero cuando lo hago, lo hago más atenta e intensamente.
TY: El formato de álbum es algo que ya no se ve de la misma forma – lo que me pareció bastante bueno cuando comenzó a pasar porque me enfermaba la restricción del álbum. Pero ahora lo odio porque siento que es muy difícil que un artista te llegue a menos que estés preparado para sumergirte en lo que hacen por completo.
DC: Pues, eso pasa con la música al igual que con cualquier otra forma de arte. Tienes que dedicarte un poco.
TY: Sí, y el hecho de que puedes simplemente deslizarte a través del trabajo de toda esta gente diferente en poco tiempo es algo difícil. Pero hay algo bueno en lo digital, desde mi punto de vista, ya que puedes acceder a toda esta música electrónica extraña y genial que no puedes conseguir en vinilo en una tienda. Es más rápido y más divertido cuando hago sets de DJ sacar un pendrive con todo lo que necesito. Tiene algunas ventajas…

 

DC: Hiciste un set en Occupy London hace un par de años.
TY: Sí, con 3D de Massive Attack.
DC: No tenemos que hablar de política si no quieres, pero me preguntaba de dónde sale tu interés por cosas como Occupy London – así también como la política y el activismo en general. ¿Qué es lo que te atrae de eso?
TY: Creo que siempre fue parte de mí. Desde el colegio.
DC: ¿Crees que tenga algo que ver con crecer en Gran Bretaña? Solo pregunto por cómo me siento personalmente. La palabra Socialismo se ha convertido en algo malo – especialmente en Estados Unidos. Crecimos en un país que, sin embargo, tuvo principios socialistas, desarrollado para cuidar a gente que de otra forma quedaría sin nada.
TY: Eso fue después de la Segunda Guerra Mundial. El estado benefactor en Gran Bretaña fue un gran experimento – algo que no se había visto antes. He estado leyendo sobre eso – es interesante porque estaba muy atado a la liberación de los mercados. El retorno a la regulación de los mercados fue, en cierta medida, el por qué del nacimiento del Fascismo en Europa. Por eso es que después de la Segunda Guerra Mundial, era obvio que – no solo en Europa sino en todos lados – los mercados debían ser regulados.
DC: Una de las citas más simples que alguien me mencionó alguna vez fue “el dinero no tiene conciencia”. Es clásico que puedas creer en la desregulación de los mercados pero ¿eso significa que crees que niños de 8 años cosan pelotas? Porque es eso lo que los mercados creen si alguien está preparado para hacerlo. Ahora, un capitalista extremo puede mantener que el mercado creará sus propias políticas – y quizá eso haya sido cierto en algunos lugares pequeños. Quizá una ciudad como Londres fue construida bajo ese principio.
TY: No sé sobre Londres. Hace poco hicieron un documental sobre Londres. ¿Sabes por qué la ciudad de Londres ha ganado tanto poder en los últimos 20 años? Por los paraísos fiscales. Tenemos todos esos lugares remotos del imperio y todas estas pequeñas islas a las que estamos unidos y es así como se opera con un paraíso fiscal. Es por eso que tanto dinero fluye en Londres – por todos estos extraños agujeros a través de los cuales el dinero de esfuma y aparece en las islas Caimán. Pero fue durante la administración de Thatcher y Reagan cuando comenzaron a liberar los mercados de esta forma. De todas formas …

 

DC: De todas formas … (risas) Con Atoms for Peace hablas de la idea de avanzar, lo cual es importante. Pero Radiohead todavía vive – así le ruego a Dios. ¿Tienen un plan o simplemente dejan que las cosas sucedan?
TY: Dios, desearía tanto tener un plan (risas) El único plan que tuvimos recientemente es tomarnos un año sabático, que era algo que Ed quería hacer. Ed quería mudarse y desconectarse de todo.
DC: Y vivir su vida.
TY: Algo así, sí. Simplemente algo como “¿qué tal si tomamos 12 meses para no comprometernos con nada?” – lo cual es una idea interesante.
DC: ¿Y has podido hacerlo?
TY: Pues, qué es lo que hace alguien como yo más que comprometerse con otra cosa.

 

DC: (risas) Pues, no puedo criticarlo. ¿El resto de la banda pudo relajarse o tienen otras cosas para hacer mientras estás con Atoms for Peace?
TY: Todos están haciendo cosas. Jonny tiene sus bandas sonoras, como siempre, lo que disfruta mucho. Phil está grabando un álbum. Yo no puedo parar. Aún cuando me detengo, me emociona la idea de que alguien venga a ofrecerme algo para hacer. No importa si es solo por un par de días. Siempre hay una pila de letras y acordes sin terminar; es emocionante porque si todo lo demás sale mal, siempre tengo eso.
DC: Las letras ¿son un punto de partida? ¿o siempre tienes tienes melodías en tu cabeza con las que juegas?
TY: Casi siempre son melodías o ideas y ritmos.

 

DC: Se dice en Wikipedia que Brian May fue una gran influencia en ti cuando comenzaste, así que dejé de leer ahí mismo.
TY: (risas) Sí, pues, eso es muy extraño para ser cierto.
DC: Puedo cambiarlo si quieres. Pero, obviamente, la música regional y la música bailable son grandes influencias para ti ahora.
TY: En este momento, la música regional, la bailable, las cosas rítmicas, todo eso y también todo lo que no sea simplemente SOL-LA-SI-MI Menor …
DC: Acabas de describir la forma en la que toco la guitarra (risas)
TY: Me interesa todo lo que te empuja a otro lugar cuando intentas escribir letras o cosas así. Pero, al mismo tiempo, todavía disfruto cuando se me ocurren progresiones de acordes satisfactorias que evocan emociones cuando las tocas. Fue así como me educaron.
DC: Y probablemente siempre sea parte de lo que hagas.
TY: Sí. Es como cualquier cosa en la que sientes que comienzas a ser bueno. Generalmente es un buen momento para alejarte de eso. Si lo disfrutas demasiado, quizá sea una mierda (risas).
DC: ¿Es eso una actitud inglesa? Me siento así con algunas cosas – un cinismo saludable para asegurarte de que nada permanece estático.
TY: Es como una pequeña alarma en tu cerebro.
DC: ¿Eso significa que te vas de las fiestas temprano?
TY: Ah..
DC: Sin comentarios, está bien.
TY: ¿Y tú?
DC: Me gustaría ser el último en llegar y el primero en irse, pero nunca lo logré.
TY: Aún ahora, me quedo hasta el final y miro los accidentes de auto. Pero ya no participo en ellos.

 

DC: Todavía vives en Oxfordshire. ¿Cómo manejas todo lo relacionado a la familia?
TY: Casi como tú, tengo que pasar mucho tiempo lejos. Pasas tu tiempo con el compromiso de estar en otros lugares. Personalmente, me he resignado al hecho de que entro y salgo.
DC: ¿Y ellos te perdonan por eso?
TY: Oh, si, totalmente. Pero, tú sabes, es algo extraño. Tus hijos responden a lo que sea normal y si no tienen un problema con eso y tú tampoco …
DC: ¿Los llevas contigo en las giras?
TY: A veces. Es decir, algo que no me gusta – por ejemplo – es cuando los guardias de seguridad los sacan en medio de multitudes de 30.000 personas. Eso me altera un poco – la idea de que vean a toda esta gente enloquecer y lo asocien conmigo … pero no lo hacen. Es gracioso porque son completamente inmunes a eso porque no han visto otra cosa y no significa para ellos lo mismo que significa para sus amigos. “Es lo que hace papá”. Así que es lindo.
DC: ¿Luchaste con los recuerdos de todo eso? Tú sabes, estás en una banda haciendo música y de repente eres lo mas grande del mundo – ¿te costó?
TY: Fue una lucha. Creo que todo explotó durante OK Computer y no lo noté hasta que comencé a volverme catatónico. Bajaba del escenario y no podía hablar en absoluto – no era solo la exposición a la fama. Era más el hecho de no tener la más remota idea sobre qué quería esta gente. Me subía al escenario haciendo eso, tratando de llenar un estado que no podía llenar porque no sabía de qué se trataba. Es como tomar un trabajo que está por encima de tus capacidades. Y me tomó años darme cuenta de qué es lo que funciona en esas situaciones.
DC: ¿Disfrutas lo que haces ahora?
TY: Si. Durante la época de OK Computer tuve una serie de mini crisis en las que el personaje público – esto, esta cara, esta persona que escribe música … la veía al espejo o la escuchaba tocar la guitarra y no sabía quién era. Era muy raro. Seguramente pasaste por eso.
DC: No, me puedo identificar completamente. ¿Hablaste con alguien? ¿Había alguien en la industria musical con la que pudieras hablar?
TY: Si. Michael Stipe estaba cerca y fue genial. Todavía somos amigos. Me dijo “cuando se sienta feo, simplemente ciérrate. No te vayas, pero ciérrate”. Y también me dijo “vamos, vamos a emborracharnos con U2″ y cosas así.
DC: Y así lo hiciste.
TY: Y así lo hice.

 

DC: ¿Crees que te ayudó a salir y ser un poco más recio? Hablo desde mi perspectiva, pero ¿no existe un momento en el que de repente te das cuenta que si ni siquiera disfrutas lo que haces o te da placer, entonces no tiene sentido?
TY: Absolutamente. Y también hay algo más que me sucedió cuando comencé a tener hijos. Cuando eres padre, tienes que comprometerte con la idea de “OK, básicamente estoy fuera de esto por tres meses”. Entonces, si no te comprometes a hacer eso cuando te comprometes – de la misma forma en que si no disfrutas lo que haces cuando lo haces – estás arruinado porque-
DC: …es mucho esfuerzo.
TY: Es mucho esfuerzo y no te queda nada. Terminas dañado en lugar de volver pensando que fue divertido y que quieres hacerlo de nuevo. Tuvimos muchas discusiones sobre esto en Radiohead en los últimos años, cosas como “Pues, espera. ¿Quién está al mando? Estamos muertos si esto se maneja a sí mismo”. Entonces decidimos continuar. Somos grandes ahora – todos mayores de 40 – y tenemos muchas otras cosas que están pasando al mismo tiempo, así que si decidimos hacerlo, básicamente lo haremos por nosotros mismos y seremos egoístas porque de otra manera nos volveríamos locos.

 

DC: ¿Te es fácil comunicarte con el resto de la banda? Cuando empezaron con Radiohead, la idea era que todos eran partes iguales en la banda y recibían la misma parte de ganancias, ¿verdad?
TY: Bastante.
DC: ¿Crees que eso los puso en un buen lugar?
TY: Espero que sí. Es difícil a veces. Estás acostumbrado a estar en una banda y hay roles que una persona puede ocupar o no – alguien participa en este tema y no en otro, cosas así. Es un balance complicado pero, a fin de cuentas, es este marco creativo extraño, como una colaboración. Sin nadie allí, no es lo que es – lo cual suena tonto, lo sé. Pero eso es lo interesante de trabajar con otra banda también. De repente te das cuenta de que no puedes tocar con otra gente si tienes cosas sin resolver. Tienes que confiar en ellos. Por lo que sé de hablar con gente que se dedica a la actuación – como tú – también les pasa algo similar, quizá no tanto en las películas pero sí en el teatro. Si no confías en todos los que están en el escenario contigo, estás en problemas ¿verdad?
DC: Sí. O puedes hacerlos pasar un mal rato, lo cual es otra forma de hacer las cosas – y puede ser divertido, pero no produce cosas muy buenas.
TY: Apuesto a que eres muy intimidante cuando te enojas, ¿no?
DC: (risas) Ojalá. Soy muy sutil. Quizá demasiado.
TY: Oh, ¿sí?
DC: Pero mira, tengo un pasado en el teatro, que fue una colaboración y todavía es algo muy fuerte para mí. Participo de una película de 200 millones con un montón de gente muy talentosa y aún así, arreglar las cosas que funcionan mal es parte del placer. Es algo que me hace sentir bien.
TY: Es difícil a veces. Cuando haces un álbum puede ser … es decir, para ser justo, hago gran parte de eso con Nigel.
DC: Claro. Has estado trabajando con Nigel desde siempre.
TY: Desde OK Computer. En un punto, nos tomamos un tiempo pero no funcionó (risas). Pero me pasa lo mismo en el sentido de que me resulta aburrido trabajar musicalmente solo. Hablando técnicamente, uno puede trabajar en la música por su cuenta – y hay gente que lo hace – pero a mí no me parece estimulante. Aún cuando sea una sola cosa, una sola idea que alguien me da en el proceso de hacer algo, hace una gran diferencia. Te saca de los patrones creativos que tienes en tu cabeza, lo que es esencial para mí al momento de hacer algo que pueda llegar a ser interesante y requiere involucrar otra gente.

 

DC: Entonces, al final de la entrevista, mucha gente me suele decir “¿hay algo que no te haya preguntado de lo que quieras hablar?”
TY: Sí, y los dejas confundidos cuando dices “no”.
DC: Algo así como “¿por qué me ofrecería a hacer algo? Soy británico … vamos!” (Yorke se ríe) Por lo que no te haré esa pregunta. Pero fue divertido.
TY: Fue bueno, amigo.
DC: Cuídate y, con suerte te veré a fin de año. Buena suerte con la gira.
TY: Muchas gracias, la necesitaré.

 

 

Traducción: Exit Music
Edición: Radiohead Chile
Entrevista original: Interview Magazine