Stanley Donwood actualizó hoy la olvidada sección Off Topic de DAS, después de casi seis meses de inactividad. El artista publica una carta que leyó en el diario The Independent, la cual retrata de cierta forma el descontento social de los “indignados” británicos.

 

Ésta es una carta que leí en The Independent, un periódico británico. Es, en mi opinión, un resumen muy preciso del movimiento de los Indignados.

 

Los manifestantes del distrito financiero de Londres no se oponen al capitalismo per se; se oponen al abuso de poder, a la ambición y a la corrupción que han llevado a la tan catastrófica espiral de desempleo, a la deuda pública masiva y al desmantelamiento de nuestros servicios e infraestructura.

 

A pesar de todos los golpes a los políticos y a las instituciones financieras, sobre el fracaso del comunismo y sobre cómo el capitalismo es el único sistema que funciona, era su decisión pasar casi toda la industria manufacturera al estado comunista de China -que de alguna manera ha llevado a reducir los costos de producción, pero no produjo una correspondiente reducción de los precios- y ha sido en gran parte la responsable por el colapso de las economías occidentales. Esta maniobra que proporciona una enorme ganancia a corto plazo para los directores y accionistas de las compañías que aprovecharon el mercado de obra barata sin regulación, pero a un incalculable costo a largo plazo para nuestras industrias y nuestra fuerza de trabajo.

 

En combinación con otras dudosas acciones del mercado de actividades lucrativas como las apuestas en productos que pueden o no existir, además del comercio de la deuda, esto ha sido un juego muy peligroso. Ahora las personas reales están pagando con sus medios de subsistencia y con el futuro de sus hijos.

 

Sin embargo, todavía se oye el zumbido fastidioso: “Impuestos a los ricos en exceso y se irán de nuestras costas”. Por favor, déjenles cambiar su método de evitar el impuesto de actividades en otro lugar – después de todo, ya han transportado todos los puestos de trabajo; su contribución a la sociedad es insignificante y su negación de la responsabilidad es extremadamente ofensiva.

 

Julian Self
Milton Keynes

 

Stanley