El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se refirió al ataque sufrido por fans de Radiohead por parte de un pequeño grupo extremista y, Salomonicamente, culpo a ambas partes indicando que el evento atentaba las reglas del Ramadan.

El presidente dijo que “Usar la fuerza bruta para interferir es igual de erróneo que organizar un evento que terminó en las calles durante el Ramadan“, ademas agrego que “Las personas que no tienen respeto por las sensibilidades de su nación y aquellos otros que amenazan estas practicas mediante reacciones anti-democráticas levantan una sombra en la hospitalidad de Turquía“.